viernes, 27 de abril de 2018

Reseña El Principito

DATOS

Título: El Principito.
Título Original: Le Petit Prince (1943).
Saga: No.
Autor: Antoine de Saint-Exupéry.
Editorial: Salamandra.
Precio: 5,95 €.
Género: Intantil.
Núm. Páginas: 96.
Continuación: No.





SINOPSIS
Viví así, solo, sin nadie con quien hablar verdaderamente, hasta que tuve una avería en el desierto del Sahara, hace seis años. Algo se había roto en mi motor. Y como no tenía conmigo ni mecánico ni pasajeros, me dispuse a realizar, solo, una reparación difícil. Era, para mí, cuestión de vida o muerte. Tenía agua apenas para ocho días. La primera noche dormí sobre la arena a mil millas de toda tierra habitada. Estaba más aislado que un náufrago sobre una balsa en medio del océano. Imaginaos, pues, mi sorpresa cuando, al romper el día, me despertó una extraña vocecita que decía: "Por favor..., ¡dibújame un cordero!"



RESEÑA

Nos encontramos ante un libro por todos conocido, El Principito. No sé muy bien como enfocar la reseña, porque a pesar de ser tan corto dice mucho. Voy a intentar contar un poco mi impresión sobre él pero dejando que seáis vosotros mismos quienes descubráis e interpretéis la historia durante su lectura.

Está narrado en tercera persona del pasado por el propio autor, representado en un aviador que acaba perdido en el desierto del Sahara.

El título, simple y claro, pone como protagonista al carismático personaje que llega de otro planeta, y que no puede dejar una duda sin responder.

—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa «domesticar»?
—Es una cosa demasiado olvidada —dijo el zorro—. Significa «crear lazos».
—¿Crear lazos?
—Sí —dijo el zorro—. Para mí no eres todavía más que un muchachito semejante a cien mil muchachitos. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro semejante a cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad el uno del otro. Serás para mí único en el mundo. Seré para ti único en el mundo...

Se pueden encontrar diferentes portadas, pero en general veremos siempre la misma, donde está el principito en su planeta, con los volcanes, los baobabs y su rosa, contemplando las estrellas.

Está compuesto de 27 capítulos cortos, además de estar lleno de ilustraciones del propio Antoine de Saint-Exupéry, que a pesar de ser dibujos simples, nos ponen en situación.

El aviador nos cuenta los hechos que le ocurrieron durante ocho días en el desierto, seis años atrás. Y junto al principito viajaremos a distintos planetas, desde el suyo propio, el asteroide B 612, y otros que van desde el 325 al 330 y el planeta Tierra.

—Quisiera ver una puesta de sol... Hazme el gusto... Ordena al Sol que se ponga...
—Si ordeno a un general que vuele de flor en flor como una mariposa, o que escriba una tragedia, o que se transforme en ave marina, y si el general no ejecuta la orden recibida, ¿quién, él o yo, estaría en falta?
—Vos —dijo firmemente el principito.
—Exacto. Hay que exigir a cada uno lo que cada uno puede hacer —replicó el rey. La autoridad reposa, en primer término, sobre la razón. Si ordenas a tu pueblo que vaya a arrojarse al mar, hará una revolución. Tengo derecho a exigir obediencia porque mis órdenes son razonables.

Sin profundizar mucho, porque como ya he dicho es un libro plagado de referencias y que te hacen pensar, diré qué podemos encontrar en sus páginas.
Durante el viaje del principito, se ve una gran crítica principalmente a los adultos, a su forma de vivir —o mejor dicho, de no vivir— la vida; pero no solo eso, nos hace una reflexión acerca de que siempre buscamos la lógica de las cosas, números, cifras, todo tiene que estar perfectamente calculado, sino nos resulta erróneo o no creíble.
También se nos tratan otros temas, cómo el juzgar a la gente solo por su apariencia, el ser demasiado estrictos con nosotros mismos, la nostalgia de las cosas que en otro momentos a lo mejor no llegamos a considerar, la fuerza de voluntad y la humildad, o incluso nos habla de la amistad real y el miedo a la muerte.
Y sobre todo, lo significativo que es encontrar lo verdaderamente importante para cada uno, el reconocer que la gente es especial por cómo es, llegar a apreciarla y quererla, añorarla, porque al final has llegado a comprender su verdadera forma. Desear estar junto a ella, protegerla, pero sabiendo lo que todo eso conlleva.

El argumento está dividido en dos partes destacadas; el tiempo que pasan el aviador y el principito juntos, y por otro lado, el motivo y el viaje del joven hasta llegar a la Tierra.

—Ve y mira nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es la única en el mundo. Volverás para decirme adiós y te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver nuevamente a las rosas:
—No sois en absoluto parecidas a mi rosa; no sois nada aún —les dijo—. Nadie os ha domesticado y no habéis domesticado a nadie: Sois como era mi zorro. No era más que un zorro semejante a cien mil otros. Pero yo lo hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Y las rosas se sintieron bien molestas.
—Sois bellas, pero estáis vacías —les dijo todavía—. No se puede morir por vosotras. Sin duda que un transeúnte común creerá que mi rosa se os parece. Pero ella sola es más importante que todas vosotras, puesto que es ella la rosa a quien he regado. Puesto que es ella la rosa a quien puse bajo un globo. Puesto que es ella la rosa a quien abrigué con el biombo. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres que se hicieron mariposas). Puesto que es ella la rosa a quien escuché quejarse, o alabarse, o aun, algunas veces, callarse. Puesto que ella es mi rosa.

Aparecen muchos personajes, donde destacamos al aviador, que siempre ha ido un poco en contra de lo que la sociedad dicta, pero que al fin y al cabo de forma inevitable ha sido arrastrado por lo que ésta dice que se debe hacer. En el fondo sigue teniendo la honradez de un niño. Aunque también es un tanto derrotista, ya que la solución fácil es decir que los adultos no le dejaron ser lo que él deseaba en la vida, le quitaron la motivación y la ilusión, y no luchó por lo que de verdad deseaba.
El principito, es la inocencia pura, la curiosidad, el equilibrio en la impulsividad y el razonamiento.
Luego tenemos un largo número de secundarios, como el rey, el vanidoso, el bebedor, el hombre de negocios, el farolero, el geólogo... todos ellos representando al hombre adulto, se podría decir que es una forma de catalogar a la raza humana.
Por último, nombraría a la rosa y al zorro que me han llamado especialmente la atención. Sobre todo el zorro, me ha parecido entrañable.

El final no me lo esperaba, y ha sido la parte que me ha resultado más ambigua, teniendo que releerla un par de veces.

En resumen, El principito es un libro muy interesante, que para lo corto que es hace reflexionar sobre una gran variedad de ámbitos. Una lectura amena y entretenida que puede ser disfrutada por cualquier lector.

<<LO ESENCIAL ES INVISIBLE A LOS OJOS.>>



BOOK-TRAILER




PERSONALMENTE



4 comentarios:

Schildybooks dijo...

¡Hola!
A mi este libro me encanta, me lo he releído ya tantas veces... Me parece un libro tan bonito que todo el mundo debería leerlo, da igual si es de pequeño o de más mayor, es un libro muy bonito.
Yo me lo leí en francés y la verdad que lo he disfrutado mucho más en el idioma original, es un libro precioso
Me alegra que lo hayas disfrutado, aunque el final te haya resultado un poco extraño
¡Un beso!

Ali dijo...

El Principio debería ser, en mi opinión, una lectura obligada. A mí me encanta y hace poco le regalé una copia a mi pareja, que también ha disfrutado mucho.
¡Un besazo!

Sary dijo...

¡Hola! Esta es una de las obras más grandes de la historia. Un libro que tengo conmigo desde los 9 años y que he leído en muchas ocasiones, aún así cada vez que lo leo, encuentro algo distinto a la vez anterior. Es un libro que te refleja por dentro en cada momento de tu vida.
Un saludo.

Karen García dijo...

Hola!!

Yo leí este libro cuando estaba en... creo que en 2º de la ESO que nos hacían leerlo en francés xD como no me enteraba mucho (que decir, no soy de letras xDDDD) lo busqué en español al terminar el curso para echarle un rato, pero supongo que a esa edad no le di muchas vueltas porque no encontré el punto fascinante que le encuentra todo el mundo.

Desde entonces no lo he vuelto a releer, pero me da algo de curiosidad pensar en, si lo leyera ahora, si me haría reflexionar más.

Un saludo!