Título: La Bestia.
Título Original: Beastly (2007).
Saga: No.
Autor: Alex Flinn.
Editorial: Versátil.
Precio: 14,90 €.
Género: Actual/Fantasía/Juvenil/Romántica.
Núm. Páginas: 269.
Continuación: No.
SOY UNA BESTIA.
Una bestia. No un lobo, u oso, gorila o perro, una horrible y nueva criatura que camina erguida, una criatura con colmillos, garras y pelo que sale de cada poro. Soy un monstruo.
¿Crees que hablo de cuentos de hadas? No. El lugar es la ciudad de New York, en la actualidad. No es una deformidad, no es una enfermedad. Y voy a quedarme así, para siempre, arruinado, a menos que pueda romper el hechizo.
Sí, escuchaste bien, el hechizo con el que una bruja de mi clase de inglés me maldijo. ¿Por qué ella me convirtió en una bestia que se esconde de día y ronda por las noches? Te lo diré, yo solía ser Kyle Kingsbury, el chico que tu desearías ser, con dinero, apariencia perfecta, y una vida perfecta. Luego te diré como me convertí en algo bestial.
Una bestia. No un lobo, u oso, gorila o perro, una horrible y nueva criatura que camina erguida, una criatura con colmillos, garras y pelo que sale de cada poro. Soy un monstruo.
¿Crees que hablo de cuentos de hadas? No. El lugar es la ciudad de New York, en la actualidad. No es una deformidad, no es una enfermedad. Y voy a quedarme así, para siempre, arruinado, a menos que pueda romper el hechizo.
Sí, escuchaste bien, el hechizo con el que una bruja de mi clase de inglés me maldijo. ¿Por qué ella me convirtió en una bestia que se esconde de día y ronda por las noches? Te lo diré, yo solía ser Kyle Kingsbury, el chico que tu desearías ser, con dinero, apariencia perfecta, y una vida perfecta. Luego te diré como me convertí en algo bestial.
La Bestia está narrado de tres maneras diferentes, la que más abunda es en primera persona del pasado desde el punto de vista de Kyle, el protagonista; también encontramos momentos en presente donde varios personajes escriben desde su perspectiva, digo "escriben" y no "hablan" porque en estas partes de la novela se está simulando un chat; y la última forma en que se narra es en primera persona del presente -otra vez siendo Kyle el que nos cuenta su vivencia-, en esta ocasión solamente en el epílogo.
El título es sencillo y claro, ¿acaso hay alguien que no conoce la historia de La Bella y la Bestia?
La portada me gusta más que la original y que la versión de la película, siendo toda ella negra, blanca y roja, y con relieve.
El libro se divide en 6 partes con sus respectivos títulos y dentro de estas en capítulos -la cantidad va variando- donde la enumeración comienza de nuevo al empezar dichas partes. Son cortos, lo cual hace que la lectura sea rápida.
La edición está muy cuidada, teniendo diferentes tipografías en los momentos necesarios. La letra es cómoda de leer, pero sin llegar a ser grande.
El libro nos sitúa en el actual Nueva York, aunque no cambia mucho de escenarios. Conoceremos principalmente la escuela de Kyle, su casa -o mejor dicho casas- y poco más, ya que al ser una Bestia nuestro protagonista no puede pasear por la calle libremente.
Todo el contexto es perfectamente realista, si quitamos el pequeño detalle de que existen las brujas... y que Kyle a tenido la mala suerte de cruzarse con una.
El ritmo es constante y ágil, aunque es una novela que mantiene la atención del lector, no encontraremos grandes dosis de amor -no aparece hasta pasada la mitad del libro- ni de acción -al final de la novela-, simplemente y una viviencia y reflexión.
La Bestia nos cuenta la vida de Kyle Kingsbury -el típico chico guapo y admirado por todo el instituto- que se topa con una extraña compañera de clase, que resulta ser un bruja, ésta al ver lo vanidoso y mala persona que es, lo pone a prueba, y por supuesto, Kyle cae en la trampa y es castigado por ello.
Acaba convertido en una Bestia, y tiene 2 años -gracias a que poco antes del hechizo realiza una buena acción y por eso se le da otra oportunidad- para romper el embrujo, tiene que besar a una chica que esté enamorada de él y viceversa, pero con ese nuevo aspecto, no va a resultar tan fácil.
- No hay música -dijo ella.
- Sí hay. -Empecé a tararear <<El Danubio Azul>> y me deslicé con ella en brazos, alejándonos de las cajas y recorriendo toda la habitación. Nos enredamos un poco el uno con el otro, lo que me obligó a pegarme más aella. Aunque tampoco me importó mucho. Me di cuenta de que también se había puesto perfume, y entre eso y el tarareo, empecé a marearme ligeramente. Pero seguí deslizándome por la habitación, ahora conduciéndola en pequeños círculos como nos había enseñado el profesor de baile, deseando recordar cómo seguía la canción para hacer que durara eternamente. Pero, finalmente, me quedé sin notas y tuve que deternerme.
La novela es bastante corta por lo que no llegamos a saber mucho de los personajes, pero los pocos que aparecen me han gustado.
Kyle es un chico guapo, rico y que lo tiene todo, así que se cree superior a los demás, pero después del hechizo se fija más en los pequeños detalles. Creo que no hace falta decir que hace un gran cambio de actitud en el transcurso de la historia. La vedad es que, ¡se vuelve adorable!
Linda - Lindy-, es una chica sencilla y normal, con una familia desestructurada, que es entregada por su padre a la Bestia -¡qué buen padre! Sí, señor...-. Cómo es normal, al principio desconfía de la gente que vive en la casa de Kyle, pero poco a poco se va sintiendo más cómoda.
Will es el tutor de Kyle -su padre lo contrató porque es ciego y así no podría ver el aspecto de su hijo-, es un personaje que me ha gustado mucho, es irónico, tranquilo e inteligente.
Marga es el ama de llaves de la casa, es buena y amable aunque se porten mal con ella.
Por último, tenemos a la causante de todo el lío, Kendra, la bruja que, según ella solo quiero ayudar.
- ¡Will, tienes un aspecto horrible! -le grité a través de las puertas de vidrio.
- No puedo decir lo mismo -dijo él-. Pero si tienes el mismo aspecto que tu voz, pareces un idiota. Por favor, ayúdame.
Es un libro juvenil, sencillo para pasar el rato y aprender a apreciar un poco lo que tenemos.
El final es evidente y encantador, así que no creo que sorprenda a nadie.
La Bestia es una versión modernizada de La Bella y la Bestia, por lo que no descubriremos nada nuevo, pero nos hará pasar un rato agradable y reflexionar. Rápido de leer y con un ritmo ágil. Personajes, si excluímos al protagonista, que no conoceremos en profundidad, pero que nos resultaran agradables. Un libro ameno y bonito.


